Artista: Varios

 Octubre de 2013

Desde hace un tiempo se viene extendiendo el rumor de los duendes del parque. Se habla de los murmullos que oye la gente al pasear en la noche por el parque contiguo al museo de arte. Los más escépticos atribuyen los sonidos a los ecos de las voces del día, pero la realidad, es decir, la explicación real, tiene distintos matices según a quién se le pregunte.

Al respecto relata F. Gaudry: En la familia de Rachel Lara fue siempre común rellenar los espacios con cosas. Su padre Alfred padecía del síndrome de Diógenes y su madre Rebeca coleccionaba formas. Como resultado, Rachel se propuso la tarea desmesurada de coleccionar y catalogar silencios. Decidió que a cada silencio correspondía un estilo; algunos sabían a fresa y otros eran salados y multiformes, los encontró calientes y compuestos, estéticos y rellenos, amplios y vertebrados. Los fue enterrando en el solar de su casa a manera de prevención.

Con el paso del tiempo empezaron a brotar hasta convertirse en el parque contiguo al museo de arte. Por las noches, si se tiene el oído bien afinado, es posible percibir un susurro que trae el viento; dicen que en los átomos de las hojas y las flores se esconde el compendio literario más extenso jamás imaginado en la tierra.